martes, noviembre 18, 2014

BREACH de Bob Harras. Otra forma de hacer superhéroes.




Es muy de agradecer que ECC esté publicando material reciente de DC y que hasta ahora ha permanecido inédito en España. Una de estas series es Breach, una pequeña joya de cómic de superhéroes con vocación de obra independiente que fue publicada por DC en la última época de gloria que vivió la editorial haya poco antes de que se publicase Crisis Infinita hace una década.

Breach fue una serie regular de muy corta duración, apenas once números, guionizada por Bob Harras, escritor que me gustó mucho en su recordada etapa en Vengadores (que tengo casi completa con la tontería) y que desde muchos años se dedica en exclusiva a la figura de editor, es uno de los responsables junto a Dan Didio y Jim Lee de toda la ponzoña de New 52, pero bueno, le perdonaremos parte de sus pecados gracias a esta genial serie.

La trama se centra en el oficial del ejército Tim Zanetti, que sufre un accidente en el proyecto “Otro Lado” que buscaba contactar con mundos paralelos, este accidente le da unos poderes escala “Superman”, lo convierten en un ser capaz de generar una energía inconmensurable pero que apenas puede relacionarse con otros puesto que su toque es letal por lo que siempre debe llevar un bio-traje sellado.

Por el camino se han quedado una mujer (senadora de los Estados Unidos) y un hijo, Breach se mueve entre el drama de superhéroes con un personaje protagonista que pese a tener el poder de un dios, se siente indefenso ante su soledad, que poco a poco y debido al uso de sus poderes va perdiendo la memoria y que desde el primer momento sufre la derrota por culpa de un enemigo muy superior.

Como he comentado Breach sólo aguantó en el mercado once meses por lo que la raza de enemigos quedó algo coja en su batalla y apogeo final contra el Mayor Zanetti (que si mal no recuerdo no llega a tener nunca un nombre de guerra), eso sí, Bob Harras consigue que la emotividad sea total con unas páginas finales para echar la lagrimita, también se curra mucho las apariciones especiales, consigue que un personaje tan trillado como es Superman parezca el mesías de los tipos en mallas como debería de ser, al representación personificada del bien y la esperanza, sus conversaciones con Zanetti son para enmarcar.

No vamos a terminar esta reseña sin destacar como se merece el inmenso trabajo que Marcos Martín y Javier Pulido a los lápices. Para empezar no fallaron ni un solo número y realizaron uno de los mejores cómics a nivel gráfico que recuerdo de lo que va de siglo, narrativa, composición, limpieza, expresividad. Sobresaliente a todos los niveles.

NOTA: 8/10

1 comentario:

XAVI dijo...

No era mala del todo. Tuvo poca acogida y todo porque empezó como una especie de alternativa al Capitán Atomo.