viernes, noviembre 07, 2014

SANDLAND. Aventuras buenrollistas por Akira Toriyama




Con algunos años de retraso, me pongo por fin con las obras cortas que me faltaban por leer de Akira Toriyama, mangaka que me fascina y al que siempre he visto como un cuenta-cuentos moderno. Con Dragon Ball, definió lo que era la épica con mayúsculas en un tebeo, además de dar lecciones sobre la amistad, la familia e incluso la religión desde su particular punto de vista.

La obra que nos ocupa Sandland, fue publicada en la revista Shonen Jump a lo largo del año 2000 y recopilada en un único tomo, que ahora Planeta Cómic reedita en formato Kazenbam con multitud de extras. Sandland es un tebeo de aventuras y humor, ligero, que se disfruta y muy entretenido. La historia nos traslada al país de Sand, donde desde hace año sufren una sequía horrible, ese país está gobernado por un Rey que tiene oprimidos a sus ciudadanos a consta de cobrarles a precio de oro cada botella de agua.

Así entre en juego uno de nuestros protagonistas: Rao, un alguacil de la ciudad de Apato, que persigue una teoría de que en algún lugar del desierto existe una fuente de agua ya que ha visto pasar volando aves migratorias cerca de donde vive. Pero lo mejor, es que no hará este viaje solo, ya que pedirá ayuda al príncipe de los monstruos, el joven Belcebú, al que acompañará su fiel Thief (ladrón en inglés) para que los tres juntos acaben con esta situación que fastidia tanto a hombres como monstruos.

La escena en la que Rao recluta a los monstruos me ha parecido desternillante, el momento de la Playstation VI (ya van por la cuatro, así que Toriyaman no andaba muy desencaminado) es para partirse. Tronchante también es el discurso del joven Belcebú, definiendo la maldad de los monstruos, desde luego su concepto de maldad no es el mismo que el de los hombres, y no digo más.

El tomo de Sandland se lee en dos patadas de lo ameno y dinámico que es, es una obra 100% Dragon Ball, de la época en que Goku y sus amigos iban pateando el mundo en busca de las siete bolas mágicas. Personajes curiosos, grandes desiertos con rocas gigantes, extrañas familias (aquí tendremos a los nadadores, nadadores en un mundo sin agua) y robots.

Para los que estéis familiarizados con el estilo de Toriyama a la hora de dibujar, pues nada nuevo bajo el sol y ni falta que hace. Páginas muy bien planificadas, un elevado número de viñetas y algunos diseños que nos sonarán ha visto (ese rey de los demonios, ese soporte vital del general del ejército real…) pero yo me lo tomo como guiños a sus más fieles lectores.

En definitiva, Sandland es un tebeo que te dejará con una sonrisa de oreja a oreja, no te cambiará la vida, pero si te la hará un poquito más feliz. Ahora seguiré con Cowa.

NOTA: 7/10