lunes, noviembre 10, 2014

THOR DIOS DEL TRUENO: EL MALDITO. Epopeya fantástica.

 

Jason Aaron está haciendo su mejor trabajo hasta la fecha en La Casa de las Ideas con Thor, así de simple, creo que las dos docenas de números que se han publicado, son lo mejor que le ha pasado al dios del trueno desde la etapa de Walter Simonson, resumiendo lo que me parecen sus historias: ha redefinido por completo lo que es la épica. Además su Thor es un tebeo de fantasía, a falta de que se relacione más con otros personajes, de momento es una serie autocontenida, que se nutre de la rica mitología del personaje creado por Stan Lee y Jack Kirby hace décadas.

El arco argumental que nos ocupa “El Maldito” fue publicado en Estados Unidos coincidiendo con el estreno de la película Thor: El Mundo Oscuro, en octubre del pasado año 2013. El motivo de esta coincidencia fue el villano, ya que “El Maldito” supone el regreso a las viñetas de Malekith, el elfo oscuro, maestro de la hechicería que lleva sin aparecer en los cómics, algo así como la tira de años. Al menos no estaba muerto, por lo que no fue necesaria ninguna resurrección de emergencia.

“El Maldito” empieza como un tiro, los Elfos Oscuros deciden rescatar de Hel a su líder, la escena es bastante burra, asquerosa, visceral, gore y Malekith en todo momento aparece como alguien desquiciado pero maquiavélico, salvaje pero con un plan definido. Uno que quedará totalmente definido al final de la historia y que ya he podido ver como se ramifica en otras series. Lo bueno es que Aaron escribe a Malekith con una determinación inquietante y si para llegar a su objetivo tiene que masacrar a toda su raza pues que así sea.

“El Maldito” también resulta muy interesante por el grupito que se saca de la manga Aaron: La Liga de los Reinos, una coalición formada por Thor, un Elfo de los Bosques, un Troll, un Enano y un Gigante para dar caza a Malekith. En apenas unas cuantas páginas define la personalidad de cada uno de estos nuevos personajes y deja claras las diferencias entre las distintas razas. También introduce elementos la mar de curiosos como los puestos de guardia en Midgard que pueden estar situados en cualquier sitio.

Se trata de un arco repleto de acción, mitos y leyendas que se lee en un suspiro, si bien parte de su desenlace es un poco tramposo y sucede porque sí, un deus ex machina en toda regla – o un por mis cojones, en cristiano – de todas formas la sensación que deja es muy grata.

Por otro lado, no quiero terminar sin dejar unas palabras sobre el asombrosamente buen trabajo de Ron Garney en los lápices (claro, que ese coloreado hace mucho) tanto que es prácticamente irreconocible. Muy buena narrativa, en especial en las escenas de acción.

NOTA: 8/10

1 comentario:

Víctor Gómez dijo...

Molona y que se va haciendo mas rica saga a saga